Brasil mejora sus perspectivas de cosecha, pero el riesgo climático mantiene en vilo al mercado del café
Las precipitaciones por encima de los promedios históricos refuerzan el potencial productivo de los cafetales brasileños y alimentan las expectativas de una mayor oferta mundial. Sin embargo, El Niño, las posibles olas de calor y los episodios de sequía mantienen abiertas las dudas sobre la evolución de los precios.
El mercado internacional del café comienza a mirar con mayor optimismo hacia la próxima cosecha brasileña. Después de varios ciclos marcados por problemas climáticos y preocupación por la disponibilidad de grano, las condiciones meteorológicas observadas durante las últimas semanas han mejorado las perspectivas para la campaña 2027/28.
Las lluvias registradas en septiembre en importantes zonas productoras de Brasil han favorecido la floración y el desarrollo vegetativo de los cafetales. Esta evolución está contribuyendo a cambiar parcialmente el sentimiento del mercado: frente al temor a una oferta insuficiente que dominó buena parte de los últimos meses, empieza a ganar terreno la posibilidad de una recuperación de la producción y de los inventarios internacionales.
No obstante, el escenario está lejos de estar definido. La evolución del fenómeno El Niño y el riesgo de episodios de calor intenso o periodos secos durante las próximas fases del cultivo podrían modificar las previsiones. Por eso, aunque las perspectivas de cosecha han mejorado, el mercado sigue especialmente sensible a cualquier noticia relacionada con el clima.
Las lluvias de septiembre mejoran las perspectivas de Brasil
El informe mensual de septiembre de Rabobank, publicado en octubre, destaca unas condiciones de lluvia especialmente favorables en varias regiones productoras de arábica y conilon. Las precipitaciones registradas superaron ampliamente los promedios históricos de los últimos quince años en las localidades analizadas.
En Guaxupé, en el estado de Minas Gerais, se acumularon 154 milímetros de lluvia durante septiembre, frente a una media histórica de 57,2 milímetros. En Manhuaçu, también en Minas Gerais, se registraron 111 milímetros, frente a los 28,5 milímetros habituales. En Linhares, una zona importante para la producción de conilon en Espírito Santo, las precipitaciones alcanzaron los 90 milímetros, frente a una media de 29,4 milímetros.
Estos registros han contribuido a mejorar la humedad del suelo en una fase importante para la floración y el desarrollo de los cafetos. Si las condiciones continúan siendo favorables, podrían traducirse en un mayor potencial productivo para la cosecha 2027/28.
La mejora de las perspectivas no significa, sin embargo, que la producción esté garantizada. La distribución de las lluvias, las temperaturas y la evolución de las plantas durante los próximos meses serán determinantes para conocer el resultado final.
Las exportaciones brasileñas refuerzan las expectativas de oferta
A la mejora de las condiciones agrícolas se suma una recuperación del flujo exportador brasileño. En agosto de 2026, Brasil exportó aproximadamente 4,15 millones de sacos de café de 60 kilos, un volumen un 22 % superior al de julio y un 31 % mayor que el registrado en agosto del año anterior, según los datos recogidos por Rabobank.
Las cifras de septiembre también mostraron un comportamiento sólido. Según el análisis de Hedgepoint, las exportaciones brasileñas de café verde alcanzaron los 3,58 millones de sacos, un 3,2 % más que en septiembre de 2025. Dentro de ese volumen destacó especialmente el conilon, cuyos embarques aumentaron un 65,1 % interanual, hasta aproximadamente 813.900 sacos.
La combinación de una mayor disponibilidad exportable y unas perspectivas agrícolas más favorables está contribuyendo a reducir parte de la preocupación por el abastecimiento mundial. El mercado empieza a contemplar la posibilidad de una recuperación de los inventarios durante la próxima campaña.
Algunas previsiones de mercado apuntan incluso a un balance mundial más holgado para la temporada 2026/27. Sin embargo, estas estimaciones deben interpretarse como proyecciones y no como un excedente ya confirmado: la producción efectiva, el consumo y el ritmo de llegada del café a los países compradores todavía pueden alterar ese equilibrio.
El Niño sigue siendo el principal factor de incertidumbre
Pese a la mejora observada en Brasil, el riesgo climático continúa ocupando un lugar central en las decisiones de los operadores. Los análisis de Hedgepoint advierten de que el desarrollo del fenómeno El Niño podría generar episodios de calor intenso y periodos de lluvias irregulares durante fases sensibles del ciclo productivo.
En Brasil, las posibles olas de calor durante el último trimestre de 2026 y los periodos secos que podrían aparecer en el primer trimestre de 2027 merecen especial atención. El riesgo afecta tanto al arábica como al conilon, aunque algunas zonas productoras de Espírito Santo y Bahía podrían ser especialmente sensibles a las irregularidades de las precipitaciones.
El impacto no depende únicamente de la cantidad total de lluvia acumulada. También importa cuándo se producen las precipitaciones, cómo se distribuyen y si las temperaturas permiten que las plantas completen adecuadamente sus fases de floración, crecimiento y llenado del grano.
Además, la preocupación climática no se limita a Brasil. Las condiciones meteorológicas en Vietnam e Indonesia también forman parte del seguimiento del mercado, especialmente por su importancia para la oferta mundial de robusta. En Colombia, los riesgos de precipitaciones inferiores a lo habitual también están siendo observados de cara a la evolución de las próximas cosechas.
Los precios se enfrentan a dos fuerzas contrapuestas
El mercado del café se encuentra ahora entre dos escenarios que ejercen una influencia diferente sobre las cotizaciones. Por un lado, la mejora de las perspectivas de producción brasileña y el aumento de las exportaciones pueden reducir la presión sobre la oferta y favorecer una moderación de los precios.
Por otro, la incertidumbre climática, las existencias todavía ajustadas en determinados mercados de destino y la posibilidad de problemas de producción en otros países mantienen una prima de riesgo. Esto explica por qué las noticias favorables sobre la cosecha no eliminan necesariamente la volatilidad de los futuros.
También hay que distinguir entre la disponibilidad de café en los países productores y la existencia de grano en los almacenes certificados o en los mercados consumidores. Una mayor cosecha potencial en Brasil no se traduce de forma inmediata en una recuperación de los inventarios internacionales: hacen falta exportaciones, transporte, recepción y, en su caso, certificación del producto.
En consecuencia, el mercado puede reaccionar a la baja ante unas previsiones de cosecha más optimistas y, al mismo tiempo, recuperar posiciones si aparecen señales de estrés hídrico, temperaturas excesivas o problemas de suministro en otros orígenes.
Los próximos meses serán decisivos
La evolución de las condiciones meteorológicas en Brasil durante los próximos meses será uno de los principales indicadores para anticipar el potencial de la cosecha 2027/28. Los operadores seguirán de cerca la regularidad de las lluvias, las temperaturas y el desarrollo de los cafetales, especialmente en las regiones donde el conilon tiene un peso importante.
También será necesario vigilar el ritmo de las exportaciones brasileñas y la evolución de los inventarios en los países consumidores. Si la mejora productiva se confirma y los embarques mantienen un buen ritmo, el mercado podría consolidar una perspectiva de mayor disponibilidad mundial. Si, por el contrario, el clima vuelve a deteriorarse, las preocupaciones por la oferta podrían regresar rápidamente.
Por ahora, Brasil ofrece señales positivas para la próxima cosecha, pero todavía no suficientes para dar por terminado el riesgo climático. El café continúa en un mercado donde las expectativas de mayor producción conviven con una elevada sensibilidad a cualquier cambio meteorológico.
La conclusión es clara: las lluvias han mejorado el panorama de la cosecha brasileña, pero el comportamiento de El Niño y la evolución de las principales regiones productoras seguirán condicionando las perspectivas de oferta y la dirección de los precios internacionales.
Este artículo tiene carácter informativo y recoge previsiones y análisis de mercado disponibles a fecha de publicación. Las estimaciones de producción y oferta pueden variar en función de la evolución climática, agronómica y comercial. No constituye recomendación de inversión.
Redacción MundoDelCafe.com